Mostrando entradas con la etiqueta Humanidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Humanidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de junio de 2015

Cruz Roja Española celebra el centenario de su presencia en el municipio de Yecla

Mañana sábado 13 de Junio de 2015 a las 19:00 H en el Teatro Concha Segura de Yecla, la Asamblea Local de Cruz Roja Española en Yecla va a celebrar el acto institucional conmemorativo del centenario de su fundación.

Es un acto muy importante para la entidad, en el cual vamos a rendir homenaje a todos las personas que han formado parte de nuestra institución durante los 100 años de historia en Yecla. Contaremos para ello con la presencia del Presidente Nacional de Cruz Roja Española, Javier Senent.
Cruz Roja quiere invitar a todos los ciudadanos a que asistan al mismo y nos acompañen en este momento tan especial para la Asamblea Local de Yecla.
También se podrá visitar durante la tarde de mañana la exposición 100 años de Cruz Roja en Yecla, instalada en la sala de exposiciones de la Casa Municipal de Cultura sita en C/ España Nº37.
Las personas interesadas en asistir pueden recoger las entradas en la propia taquilla del Teatro Concha Segura mañana por la tarde, a partir de las 17.00h.

martes, 16 de diciembre de 2014

18 de diciembre día del migrante

  No es el día del turista precisamente, por mucho que salgamos del propio país para adentrarnos en otro. No es cosa de conocer más mundo, deleitarse con los monumentos y paisajes, día del disfrute y la relajación en definitiva. Hablamos del día de quienes no tienen más remedio que salir pitando de su tierra, de su casa; separarse en la mayoría de los casos de sus familiares, coger rumbo a lo desconocido, a una posible tierra prometida que casi nunca mana leche y miel y casi siempre mala leche y hiel.

  Salir por escapar de la guerra, del hambre, de la persecución política, de cualquier cosa que no les deje vivir donde nacieron, donde les esperaron con expectación, ilusión y afecto, o donde fueron a “caer”, como fruto de una violación o una llegada no querida. Es el nuevo parto para escapar del vientre de su tierra y nacer en suelo ajeno, extraño, habitualmente no receptivo.
 Este día es la ocasión para sentir la vergüenza de nuestros rechazos, devueltos en caliente o recibidos en frío, sin facilitar la integración, tan sólo aprovechando su capacidad de producir, muchas veces sin contrato, sin salario adecuado, sin horarios definidos, sin vivienda. Día para pedir perdón y para reclamar comprensión, solidaridad, sobre todo justicia.
 Es un asunto que concierne a todos gobiernos y ciudadanos, políticos, maestros, sanitarios, trabajadores sociales, patronos, fuerzas de orden público, vecinos del barrio…Asunto de todos.

Juan Luís Chillón

viernes, 22 de agosto de 2014

Hoy hace 150 años, aquel 22 de agosto.


Durante veinte meses, de noviembre de 1862 a agosto de 1864, tuvo lugar una revolución, de la que el mundo, en esa época, apenas se percató; la causa inmediata era el interés causado en varios países de Europa por la publicación de un libro llamado Recuerdo de Solferino. Su autor, un joven hombre de negocios de nacionalidad suiza, Jean-Henry Dunant, aprovechó esta ola de simpatía para promover la idea de que ya no se debe tratar como enemigos a los soldados heridos y fuera de combate. Dunant quería que las naciones formen grupos de voluntarios que, con el pleno apoyo del respectivo Gobierno, puedan prestar asistencia permanentemente a los miembros heridos y enfermos, sean amigos o enemigos, de los ejércitos en campaña.
Fue una verdadera proeza que lograra, en menos de un año, reunir en Ginebra a los representantes de 16 gobiernos interesados y a cierto número de organizaciones filantrópicas para examinar de qué manera podría cristalizar esta idea.  
La primera iniciativa fue la de Henry Dunant y sus colegas en el Comité Internacional de Socorro a los Militares Heridos, el futuro Comité Internacional de la Cruz Roja; su objetivo era que se prestara protección a los heridos y al personal sanitario de los ejércitos en el campo de batalla y propició que los representantes de 16 Estados se reúnan en una Conferencia Diplomática en Ginebra. El 22 de agosto de 1864, doce de ellos firman un tratado relativo a la neutralización de los soldados heridos y del personal empleado para socorrerlos: nace el primer Convenio de Ginebra (Convenio para el mejoramiento de la suerte de los militares en los ejércitos en campaña) y, junto con él, el derecho internacional humanitario moderno.
Este primer Convenio de Ginebra de 1864, que sentó las bases del Derecho Internacional Humanitario contemporáneo, tenía las siguientes características:  se trataba de una norma universal, permanente y escrita destinada a proteger a las víctimas de los conflictos aplicables en todo tiempo y circunstancias; era un tratado multilateral; establecía la obligación prestar asistencia sin discriminación a los militares heridos y enfermos; y establecía el respeto y la identificación del personal y del material sanitario mediante el emblema de la Cruz Roja
Primer Convenio de Ginebra
Convenio de Ginebra 
Firma del Primer Convenio de Ginebra por algunas de las principales potencias europeas en el año 1864: Gran Ducado de Baden (hoy Alemania), Reino de Bélgica, Dinamarca, Imperio Francés, Hesse-Darmstadt (hoy Alemania), Reino de Italia, Reino de los Países Bajos,  Reino de Portugal, Reino de Prusia (hoy Alemania), Reino de España, Confederación Suiza, Reino de Wurtemberg (hoy Alemania)
A esta iniciativa siguieron varios desarrollos importantes de lo que se ha dado en llamar el "derecho de Ginebra", y del que cabe recordar las siguientes fechas, 1907 (protección de los militares heridos en el mar), 1929 (protección de los prisioneros de guerra) y, por último, 1949, la aprobación de los cuatro Convenios de Ginebra de cuya protección se benefician los heridos, enfermos y náufragos de las fuerzas armadas en campaña y en el mar, los prisioneros de guerra y las personas civiles.
Paralelamente, se desarrolló el derecho relativo a la conducción de las hostilidades, es decir, el que se refiere a los métodos y medios de hacer la guerra, del que se aprobaron varios tratados en 1899 y 1907 en La Haya, de ahí la apelación de derecho de La Haya. Cabe mencionar, igualmente, la prohibición de las armas químicas y biológicas, así como la Convención de 1954 para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado.
En 1977, se adjuntaron dos Protocolos adicionales a los Convenios de Ginebra de 1949. En estos Protocolos se reúnen el derecho de Ginebra y el derecho de La Haya en un solo documento. Los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales de 1977 forman actualmente el verdadero núcleo del derecho internacional humanitario.
Recientemente en el años 2005 se aprobó un III Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra de 1949, relativo a la aprobación de un Signo Distintivo Adicional.  
Desde la Segunda Guerra Mundial, el derecho humanitario ha tenido que adaptarse, a la evolución de los conflictos armados; había que tener en cuenta, en particular, el hecho de que los conflictos son, cada vez más, de carácter interno. Así, el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra (un mini convenio en sí) contiene normas fundamentales aplicables a este contexto específico.

Cruz Roja Murcia